Desde los principios de la historia han existido personajes en todas las cultura provistos de capacidades psíquicas extraordinarias, como la videncia, estas personas perciben el futuro, y incluso pueden percibir visiones sobre acontecimientos muy lejanos.
Han sido consultados y lo son más aún hoy en día por todo tipo de personas de todas las capas sociales, los videntes son, un inquietante fenómeno de difícil comprensión.
Existen desde el principio de los tiempos en absolutamente todas las culturas; videntes,cartomantes,adivinos, chamanes, pitonisas, nigromantes, profetas Hombres y mujeres que, poseen el don de conocer acontecimientos presentes, pasados y futuros de forma natural é intuitiva.
Los occidentales llevan un años y años intentando desentrañar esa capacidad de la mente humana. Y cada vez son menos los científicos y académicos que ponen en duda la existencia de mecanismos inconscientes en el cerebro que, por razones poco conocidas, permiten el fenómeno de la videncia.
Aunque independientemente de esos estudios que intentan averiguar los mecanismos psíquicos de la videncia, muchísimos profesionales expertos ejercen esta facultad en todo el mundo.
Pero viendolo desde el punto de vista del Vidente, la vida es diferente, el hecho de salir a la calle simplemente, y al hablar con alguién saber de forma casi automatica, ciertas cosas a veces puede resultar un poco incomodo, saber si a esa persona le caes bien, ó si le está diciendo la verdad sobre cualquier tema que esten tratando, es a veces muy duro.
Por otra parte siempre tienen esa ventaja, pero lo más dificil es poder convivir con la videncia y poder seguir llevando una vida normal y que no le influya en su día a día, ya que como todas las personas, se enamoran, tienen hijos y vecinos y su vida tiene que tender a la normalidad aunque ellos sepan mucho más que los demás sobre los demás.
De manera que algunos de nuestros amigos de alrededor que siempre dicen esto lo sabía ó aquello, realmente es cierto, lo que no saben que están preparados para canalizar esas energías que realmente manejan a diario pero que no saben ni tan siquiera que son poseedores de ellas.